LA COMUNIDAD SE UNE PARA MANTENER VIVO EL LEGADO DE DOMINGO JIMÉNEZ BELTRÁN EN LA FINCA CASTILLO DE CHUECOS

Publicado el 10 de julio de 2026, 13:44

Cuatro años de investigación para mantener vivo un legado

Desde hace cuatro años, el Proyecto Chuecos trabaja de forma continuada en este territorio, contribuyendo a preservar la visión impulsada por Domingo Jiménez Beltrán.

Durante este tiempo se han desarrollado seguimientos y monitoreos de biodiversidad, planes de gestión ambiental, trabajos científicos y más de veinticinco actividades experienciales y de ciencia ciudadana destinadas a divulgar los resultados de las investigaciones que la Universidad de Murcia viene realizando en la finca desde 2016.

Estas iniciativas han involucrado a más de 250 personas de todas las edades procedentes de distintos municipios de la Región de Murcia, convirtiendo la finca en un auténtico laboratorio vivo de aprendizaje, conservación y participación social.

No obstante, los años sin uso continuado, gestión ni mantenimiento también han dejado su huella en algunas infraestructuras y espacios de la finca. Por ello, el Proyecto Chuecos decidió impulsar una serie de actividades conmemorativas para homenajear a Domingo Jiménez Beltrán, divulgar los resultados de las investigaciones realizadas y movilizar a la ciudadanía en torno al futuro de este enclave excepcional.

Un homenaje construido entre muchas manos

Los primeros en sumarse a esta iniciativa fueron los integrantes de la Asociación Fotográfica de Naturaleza de la Región de Murcia (AFONARMU), que dedicaron una jornada completa a realizar una maratón fotográfica en la finca y donaron posteriormente sus mejores imágenes al Proyecto Chuecos como homenaje a Domingo.

A esta colaboración se sumó el profesor y director de la tesis doctoral que actualmente se desarrolla en la finca, el doctor Francisco Robledano Aymerich, quien cedió una colección de ilustraciones originales realizadas por él mismo y que narran visualmente la historia de las investigaciones desarrolladas por la Universidad de Murcia en este espacio.

El resultado de este esfuerzo colectivo se presentó el pasado 21 de mayo en la Casa de la Cultura Francisco Rabal del Ayuntamiento de Águilas, gracias al apoyo logístico de Espiral Yemayá, iniciativa local de emprendimiento artesanal especializada en trabajos en barro.

Al acto asistieron más de treinta personas, entre ellas familiares y amigos de Domingo Jiménez Beltrán, representantes de la Universidad de Murcia, participantes de las actividades del Proyecto Chuecos, ciudadanía comprometida con el territorio y representantes institucionales como Juan Andrés Torres Escarabajal, diputado regional, y Ginés Desiderio Navarro, concejal de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Águilas.

La jornada concluyó con una mesa de reflexión sobre el futuro de la finca en la que participaron Francisco Robledano Aymerich (Universidad de Murcia), Javier Tormos (Atalaya Bio), Miguel Ángel González (socio de la finca y amigo personal de Domingo) y Paco López de Haro (AMACOPE).

Las intervenciones coincidieron en señalar el enorme potencial de la Finca Castillo de Chuecos desde una perspectiva ambiental, social, educativa y productiva. Se trata probablemente de uno de los espacios más estudiados científicamente del municipio de Águilas y uno de sus principales refugios de biodiversidad.

Aunque resulte paradójico en uno de los territorios más áridos de la península ibérica, la presencia de pequeñas surgencias de agua, el hallazgo del travertino, el rezume de la Rambla de Chuecos, la charca artificial creada por Domingo para favorecer la fauna y las 488 hectáreas conservadas durante décadas convierten este lugar en un auténtico oasis para la biodiversidad.

Además de su extraordinario valor ecológico, la finca reúne condiciones excepcionales para el desarrollo de programas de educación ambiental, turismo de naturaleza, observación de aves y agroturismo sostenible.

La Minga de Chuecos: cuando el legado se transforma en acción

Durante el cierre del homenaje se presentó la siguiente iniciativa: “La Minga de Chuecos: el legado en acción”.

La palabra “minga”, utilizada por numerosos pueblos indígenas de América del Sur, hace referencia al trabajo colectivo realizado de forma voluntaria para alcanzar un objetivo común en beneficio de toda la comunidad.

Ese espíritu fue precisamente el que inspiró la convocatoria realizada por el Proyecto Chuecos. El objetivo era sencillo y al mismo tiempo profundamente simbólico: reunir a personas dispuestas a donar su tiempo, su energía y sus conocimientos para realizar labores de mantenimiento y mejora en la finca.

No se trataba únicamente de restaurar infraestructuras o acondicionar espacios. Se trataba de reforzar el vínculo entre las personas y el territorio, demostrando que la conservación también se construye desde la participación, el compromiso y el trabajo compartido.

El reto era ambicioso. Hacían falta palets, tornillos, taladros, palas, azadas, alambre, tela asfáltica, transporte, agua y avituallamiento para los voluntarios.

La respuesta superó todas las expectativas.

AMACOPE organizó un taller de construcción de cajas nido de barro dirigido por Montse Rayado, de ARCADUZ, taller local de cerámica. La actividad se celebró el 24 de mayo en El Rincón de Gaia, en Calabardina, con la participación de veinte personas que elaboraron y donaron veintiuna cajas nido para gorrión común.

Los palets comenzaron a llegar desde distintos puntos gracias a la implicación de empresas y colaboradores. KOPPERT Águilas facilitó un camión para la recogida y transporte del material y donó diecisiete palets para la actividad, contando además con la colaboración de Antonio Mulero, Cristóbal Cano e Isabel Martínez Contreras. Por su parte, la empresa aguileña RIZZI FRESH donó y transportó otros ocho palets hasta la finca.

El Ayuntamiento de Águilas, a través de la Concejalía de Educación Ambiental, gestionó el préstamo de más de quince herramientas de jardinería y puso a disposición de los participantes un autobús gratuito con capacidad para treinta personas y ACUDE puso a disposición su vehículo para el transporte de material y voluntarios dentro de la finca, evitando así el tránsito de numerosos vehículos por un espacio protegido.

Finalmente, más de cincuenta personas con una participación verdaderamente intergeneracional de todas las edades, participaron en la jornada, aportando materiales, herramientas, tiempo y esfuerzo. Entre las entidades presentes se encontraban IBEROZOA Murcia, SEO BirdLife Mar Menor, AFONARMU, AMACOPE, Atalaya Bio, Impacto Natura, Ecos del Cárcabo y numerosos ciudadanos procedentes de Águilas, Cartagena y otros municipios de la Región de Murcia.

Un día para recordar

La Minga comenzó a las ocho de la mañana con la proyección de un documental elaborado especialmente para la ocasión.

El audiovisual incluía tres entrevistas inéditas realizadas años atrás (2017 – 2022) por el periodista británico Rupert Murray a Domingo Jiménez Beltrán, en la que compartía su visión de futuro para la finca. El documental fue realizado y  editado por Jerónimo Molero Doval, CEO de Impacto Natura, incorporando además información sobre las investigaciones desarrolladas en el territorio y el trabajo realizado por el Proyecto Chuecos como continuidad de ese legado. Un aporte valiosísimo para el homenaje a Domingo.

Tras la proyección, Joaquín Nieto, de SEO BirdLife Mar Menor, y Emilio Ballester, presidente de la Fundación Desarrollo Sostenible y amigos fraternos de Domingo, entregaron una placa conmemorativa con la leyenda: “Su amor por la naturaleza y su energía siguen inspirándonos. Gracias Domingo por sembrar las semillas de un sueño que continúa floreciendo" a los socios de la finca, que posteriormente fue instalada en la casona durante la jornada.

Los asistentes pudieron recorrer la exposición fotográfica y la colección de ilustraciones antes de comenzar los trabajos de campo.

Las tareas se organizaron en tres grupos:

 

  • Restauración de la charca artificial, coordinada por Jacinto Martínez Ródenas (Proyecto Chuecos).
  • Instalación de cajas nido, coordinada por Enrique Ochando (Ecos del Cárcabo).
  • Construcción del hide fotográfico, coordinada por Lucía Córdoba Prieto (Proyecto Chuecos).

La implicación de todos los participantes hizo posible que los objetivos previstos se cumplieran con éxito. Las cajas nido quedaron instaladas, la charca artificial fue restaurada y el hide fotográfico tomó forma como una infraestructura que permitirá seguir acercando la biodiversidad a investigadores, fotógrafos y visitantes, y que invita a imaginar una futura aula de interpretación de la naturaleza en la finca.

La jornada concluyó con un brindis y un tentempié compartido, poniendo el broche final a una experiencia marcada por la colaboración, la convivencia y el compromiso con el territorio. La oficina permanente de la Universidad de Murcia en Águilas donó 50 camisetas de la universidad que fueron entregadas a todos los voluntarios ese día.

También recibimos menajes de apoyo y compromiso futuro por parte de Ecologistas en Acción, GreenPeace, Naturactua, AMARME alianza mar menor y Pacto por el Mar Menor.

Mucho más que una finca

La Minga de Chuecos ha demostrado que la Finca Castillo de Chuecos es mucho más que una propiedad privada o una extensión de terreno.

Es un lugar donde se conserva parte de la historia de Águilas. Un refugio para la biodiversidad en uno de los entornos más áridos del sureste ibérico. Un espacio privilegiado para la investigación científica, la educación ambiental y la conexión de las personas con la naturaleza.

Pero, sobre todo, es un territorio capaz de movilizar a una comunidad entera.

La respuesta ciudadana ha evidenciado que existe una red de personas, colectivos, empresas, investigadores y administraciones dispuestas a trabajar juntas para proteger aquello que consideran valioso.

La Minga ha sido una forma de gobernanza participativa, una demostración pacífica y esperanzadora de que cuando una comunidad camina junto a un territorio, comprende su verdadero valor.

Porque el legado de Domingo Jiménez Beltrán no se encuentra únicamente en las ideas que defendió durante su vida. También vive en cada persona que decide dedicar parte de su tiempo a cuidar un lugar como Chuecos.

Y esa quizá haya sido la principal enseñanza de esta jornada: que cuando las manos se unen alrededor de un propósito común, son capaces de construir algo mucho más grande que cualquier infraestructura. Son capaces de construir futuro.

En resumen, las actividades en homenaje a Domingo Jiménez Beltrán lograron un alcance de convocatoria de más de 120 personas repartidas en las 3 actividades principales, la colaboración de 5 empresas privadas locales, 8 asociaciones socioambientales de la región de Murcia y la movilización de decenas de ciudadanos.

La Minga de Chuecos ha demostrado que la Finca Castillo de Chuecos es mucho más que una propiedad privada o una extensión de terreno.

Es un lugar donde se conserva parte de la historia de Águilas. Un refugio para la biodiversidad en uno de los entornos más áridos del sureste ibérico. Un espacio privilegiado para la investigación científica, la educación ambiental y la conexión de las personas con la naturaleza.

Pero, sobre todo, es un territorio capaz de movilizar a una comunidad entera.

La respuesta ciudadana ha evidenciado que existe una red de personas, colectivos, empresas, investigadores y administraciones dispuestas a trabajar juntas para proteger aquello que consideran valioso.

La Minga ha sido una forma de gobernanza participativa, una demostración pacífica y esperanzadora de que cuando una comunidad camina junto a un territorio, comprende su verdadero valor.

Porque el legado de Domingo Jiménez Beltrán no se encuentra únicamente en las ideas que defendió durante su vida. También vive en cada persona que decide dedicar parte de su tiempo a cuidar un lugar como Chuecos.

Y esa quizá haya sido la principal enseñanza de esta jornada: que cuando las manos se unen alrededor de un propósito común, son capaces de construir algo mucho más grande que cualquier infraestructura. Son capaces de construir futuro.

En resumen, las actividades en homenaje a Domingo Jiménez Beltrán lograron un alcance de convocatoria de más de 120 personas repartidas en las 3 actividades principales, la colaboración de 5 empresas privadas locales, 8 asociaciones socioambientales de la región de Murcia y la movilización de decenas de ciudadanos.

El Futuro de la Finca

El futuro de la finca ha venido atravesando una situación de incertidumbre, después de que finalmente no se pudiera llevar a término la compra de la finca por parte de la Comunidad Autónoma de la Region de Murcia. Los socios propietarios de la finca se orientan ahora por buscar un acuerdo de cesión por 25 años a la Universidad de Murcia para que siga realizando actividades de investigación y docencia a financiar con las subvenciones públicas y privadas a la conservación y la investigación, de forma que la finca Castillo de Chuecos siga siendo el espacio de recuperación, conservación y educación para la sostenibilidad para el que fue concebido.

Por: Lucía Córdoba Prieto

Crea tu propia página web con Webador